Si facturas con un programa informático, en 2027 ese programa tendrá que cumplir Verifactu. Es probable que tu gestoría ya te lo haya mencionado, o que tu proveedor de software te haya enviado algún correo con la palabra en el asunto. Aun así, muchas pymes y autónomos siguen sin tener claro qué es exactamente, si les toca y qué tienen que hacer.
En esta guía lo explicamos en lenguaje llano: qué pide la norma, a quién afecta, quién se libra y cuáles son las fechas. Es información general para que entiendas el panorama; para tu caso concreto, confírmalo siempre con tu gestoría o asesor.
¿Qué es Verifactu, explicado sin tecnicismos?
Verifactu es el nombre con el que se conoce el conjunto de requisitos que Hacienda impone a los programas de facturación. La base legal es el Real Decreto 1007/2023, que desarrolla la Orden HAC/1177/2024 con los detalles técnicos. Las fechas de entrada en vigor se aplazaron con el Real Decreto-ley 15/2025.
La idea de fondo es sencilla: que una factura emitida con un programa no se pueda borrar ni modificar a escondidas. Hasta ahora, con muchos programas, podías emitir una factura, anularla después sin dejar rastro o cambiar un importe sin que nadie lo supiera. Verifactu quiere cerrar esa puerta.
Es importante entender que no es un programa que tengas que instalar ni una web de Hacienda donde tengas que entrar a facturar. Es una lista de cosas que tu programa de facturación, el que ya usas o el que elijas, tiene que hacer por dentro. Tú seguirás facturando más o menos como hasta ahora; lo que cambia es cómo trabaja el software por debajo.
¿Qué exige Verifactu a tu programa de facturación?
Los requisitos técnicos son muchos, pero para el dueño de un negocio se resumen en tres ideas que conviene tener claras:
- Registro inalterable de cada factura: cada vez que emites una factura, el programa genera un registro que ya no se puede tocar. Si hay que corregir algo, se hace con un nuevo registro, no borrando el anterior.
- Encadenamiento con huella: cada registro incluye una especie de huella digital calculada a partir del registro anterior. Si alguien intentara modificar una factura antigua, la cadena se rompería y se notaría.
- Código QR en la factura: la factura, en papel o en PDF, lleva un código QR. Tu cliente puede escanearlo y comprobar en la web de la AEAT (Agencia Tributaria) que la factura está registrada.
Todo esto lo hace el programa de forma automática. Tú no tienes que calcular huellas ni generar códigos: basta con que el software que usas cumpla la norma y esté bien configurado.
En el día a día, lo que más se nota es que corregir una factura ya no es borrarla. Si te equivocas en un importe o en los datos del cliente, el programa te pedirá hacer la corrección de forma que quede constancia, en lugar de editar la factura original. Para quien ya trabajaba así no cambia nada; para quien estaba acostumbrado a retocar facturas antiguas, es el cambio de hábito más grande.
¿Qué diferencia hay entre el modo «Veri*factu» y el modo «no Verifactu»?
La norma permite que tu programa funcione de dos maneras. Las dos son válidas; la diferencia está en qué pasa con los registros una vez creados.
| Modo con envío a la AEAT | Modo sin envío | |
|---|---|---|
| Qué hace con cada registro | Lo envía automáticamente a la AEAT en el momento | Lo guarda en tu sistema, a disposición de Hacienda |
| Requisitos de seguridad | Los generales de la norma | Más requisitos de seguridad sobre los registros guardados |
| Para quién suele encajar | Quien prefiere que el envío resuelva la custodia | Quien no quiere enviar cada factura en el momento |
Muchos programas del mercado ofrecen las dos opciones y dejan elegir en la configuración. Cuál te conviene depende de tu negocio y de cómo trabaje tu gestoría, así que es una decisión que merece la pena tomar con ella.
¿A quién afecta Verifactu y desde cuándo?
Afecta a empresas y profesionales que facturan con un programa informático. Tras el aplazamiento aprobado por el Real Decreto-ley 15/2025, el calendario queda así:
| Quién | Desde cuándo |
|---|---|
| Contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades (por ejemplo, una SL o una SA) | 1 de enero de 2027 |
| Autónomos que tributan en IRPF | 1 de julio de 2027 |
| Entidades en atribución de rentas (por ejemplo, comunidades de bienes) | 1 de julio de 2027 |
| No residentes con establecimiento permanente | 1 de julio de 2027 |
Da igual el tamaño del negocio o lo que factures al año: si emites facturas con un programa y no estás en alguna de las excepciones de la sección siguiente, te toca.
¿Quién queda fuera de Verifactu?
Hay tres situaciones en las que Verifactu no se aplica:
- Quien lleva los libros por el SII: el Suministro Inmediato de Información es otro sistema de la AEAT que ya obliga a enviar los datos de facturación. Si estás en él, Verifactu no te afecta.
- País Vasco y Navarra: tienen sus propios sistemas forales, como TicketBAI. Si tributas allí, sigues las normas de tu hacienda foral.
- Quien factura totalmente a mano: si haces las facturas en un talonario, a bolígrafo, no usas ningún programa y Verifactu no se aplica.
Un caso que genera muchas dudas es el de Excel o Word. Según la AEAT, no se consideran sistema informático de facturación si solo sirven para escribir e imprimir la factura. Pero sí lo son si calculan libros registro de IVA u otros resultados fiscales, por ejemplo con macros. Lo explicamos con detalle en nuestra guía sobre facturar con Excel o Word.
¿Qué pasa si no te adaptas a Verifactu?
La norma prevé sanciones para dos perfiles distintos, y conviene no confundirlos:
- Para el usuario: quien use un programa de facturación que no cumpla se expone a una multa de hasta 50.000 € por ejercicio.
- Para quien fabrica o vende el software: hasta 150.000 € por ejercicio y por cada tipo de programa que no cumpla.
Es decir, no basta con que el proveedor diga que ya se encargará: si el programa que usas no cumple, la multa te la pueden poner a ti. Por eso tiene sentido comprobarlo con tiempo y no dejarlo para la última semana.
¿Por dónde empiezo a prepararme para Verifactu?
No hace falta hacerlo todo de golpe. Un orden razonable es este:
- Averigua qué fecha te toca según cómo tributas (Sociedades o IRPF).
- Revisa con qué facturas hoy: programa, plantilla de Excel, Word o talonario.
- Si usas un programa, pregunta a tu proveedor si ya cumple Verifactu y en qué modo puede funcionar.
- Si no cumple o usas una hoja de cálculo con fórmulas fiscales, elige un programa que sí cumpla y planifica el cambio.
- Coordínate con tu gestoría para que el nuevo sistema encaje con cómo te llevan la contabilidad.
Nosotros no vendemos software de facturación. Lo que hacemos es ayudarte a elegir uno que cumpla, migrar tus datos sin perder el historial y automatizar lo que rodea a la factura: que los pedidos generen la factura solos, que los justificantes lleguen a la gestoría sin reenvíos, o que los cobros pendientes se reclamen sin que tengas que acordarte.