HOY
Cómo se hace sin automatizar
En muchos restaurantes el pedido a proveedores se hace de noche, al cerrar, mirando las cámaras y la despensa con el móvil en la mano. Se escribe un WhatsApp al de la carne, otro al del pescado, un email al de bebidas y una llamada al de la verdura, cada uno con su hora de corte.
Si el encargado está de descanso o se le pasa, al día siguiente falta algo. Y si pide de más por miedo a quedarse corto, el producto fresco acaba en la basura. Nadie tiene tiempo de comparar lo que se pide con lo que realmente se vende.
LA SOLUCIÓN
Qué montamos
Conectamos las ventas de tu TPV con una hoja de stock sencilla. Cada plato vendido descuenta sus ingredientes según la ficha que definimos contigo, y el equipo solo hace un recuento rápido de lo importante una o dos veces por semana para corregir desviaciones.
Cada tarde el sistema compara el stock con un mínimo por producto, tiene en cuenta el día de la semana y las reservas previstas, y prepara un borrador de pedido por proveedor. El encargado lo revisa desde el móvil, cambia lo que quiera y lo aprueba. Entonces sale a cada proveedor por su canal: email, WhatsApp o su portal si tiene API.
Cuando llega el albarán, se puede fotografiar y la IA lee las líneas para compararlas con lo pedido y avisar de lo que falta o viene cambiado.
PASO A PASO
Cómo funciona
Ventas del día
Al cierre, el sistema lee las ventas del TPV y descuenta los ingredientes de cada plato vendido.
Comparación con mínimos
Revisa cada producto contra su mínimo, ajustado por día de la semana y por las reservas de los próximos días.
Borrador por proveedor
Agrupa lo que falta por proveedor y respeta sus días de reparto y su hora límite de pedido.
Aprobación del encargado
El encargado recibe el borrador en el móvil, ajusta cantidades y lo aprueba con un toque.
Envío y control del albarán
El pedido sale a cada proveedor y, al recibir el albarán, se compara con lo pedido y se avisa de las diferencias.
RESULTADO
Qué cambia en tu día a día
- El pedido deja de depender de la memoria de una persona al final de un turno largo.
- Se pide según lo que se vende de verdad, no a ojo, y se tira menos producto fresco.
- Los errores en las entregas se detectan al recibir la mercancía, no una semana después.
- Tienes a la vista cuánto compras a cada proveedor cada mes.
Este caso es un ejemplo de lo que montamos, no un cliente real. Las herramientas, los pasos y el alcance se ajustan a cada negocio en la auditoría gratuita.