HOY
Cómo se hace sin automatizar
Una mesa de seis que no se presenta un sábado por la noche es un turno perdido. La comida ya está preparada, el personal está contratado y esa mesa se le dijo que no a otras personas.
Para evitarlo, muchos restaurantes llaman por la tarde a las reservas de la noche. Es un rato largo al teléfono, con muchos buzones de voz, justo cuando hay que preparar el servicio. Y cuando alguien cancela, casi nunca hay tiempo de avisar a quien se quedó sin mesa.
LA SOLUCIÓN
Qué montamos
Conectamos tu programa de reservas con WhatsApp Business. Unas horas antes de cada reserva (el momento lo eliges tú) el cliente recibe un mensaje con la hora, el número de personas y dos botones: confirmar o cancelar. Si quiere cambiar la hora o el número de comensales, el asistente le ofrece lo que hay libre.
Si alguien cancela, el sistema avisa por orden a la lista de espera de ese turno. El primero que acepta se queda la mesa. Si alguien no contesta, el equipo lo ve marcado en la lista del turno y decide si llamar o no.
Además, el sistema lleva un historial por teléfono: quién ha dejado mesas sin avisar y cuántas veces. Con eso puedes decidir si a ciertos clientes les pides una señal o una tarjeta en garantía para fechas concretas, siempre con tus propias reglas.
PASO A PASO
Cómo funciona
Lectura de las reservas
Cada día el sistema lee las reservas de los próximos turnos desde tu programa de reservas o tu hoja de Google Sheets.
Recordatorio con botones
Sale una plantilla de WhatsApp aprobada con los datos de la reserva y los botones Confirmar y Cancelar.
Cambios sin llamar
Si el cliente quiere otra hora o viene con más gente, el asistente comprueba la disponibilidad y actualiza la reserva.
Mesa liberada
Cuando hay una cancelación, se escribe a la lista de espera del turno y la mesa se asigna al primero que confirma.
Marcado del no presentado
Al cerrar el turno, el equipo marca quién no vino con un toque. Queda en el historial de ese cliente.
RESULTADO
Qué cambia en tu día a día
- Nadie pasa la tarde llamando a buzones de voz antes del servicio.
- Las mesas que se liberan tienen muchas más opciones de volver a ocuparse.
- Sabes antes de abrir cuántas reservas están confirmadas y cuántas siguen en el aire.
- Puedes aplicar reglas justas a quien falla una y otra vez, con datos y no de memoria.
Este caso es un ejemplo de lo que montamos, no un cliente real. Las herramientas, los pasos y el alcance se ajustan a cada negocio en la auditoría gratuita.