HOY
Cómo se hace sin automatizar
Muchas tiendas de barrio tienen una tarjeta de cartón con sellos. Funciona, pero se pierde en la cartera, no dice nada de quién compra ni con qué frecuencia y no te permite avisar a tus clientes de una novedad o de la nueva temporada.
Las aplicaciones de fidelización para comercios suelen pedir que el cliente descargue algo, cosa que casi nadie hace por una tienda, o cuestan una cuota que no compensa. Y enviar ofertas por WhatsApp desde el móvil personal, con listas de difusión, es lento y no deja claro quién ha dado permiso.
LA SOLUCIÓN
Qué montamos
Montamos un programa de puntos sencillo que vive en el WhatsApp de tu tienda. El cliente se da de alta escaneando un código QR en el mostrador y acepta, si quiere, recibir ofertas. Con cada compra, se suman puntos a su número de teléfono desde el TPV o desde una pantalla sencilla en la tienda.
El cliente puede preguntar por WhatsApp cuántos puntos tiene y qué puede canjear. Cuando llega a un premio, recibe su cupón. Y cuando tú quieres anunciar algo (llega la nueva colección, hay una jornada de descuentos), el mensaje sale solo a quien ha aceptado, con plantillas aprobadas y con opción de darse de baja en cada envío.
PASO A PASO
Cómo funciona
Alta en el mostrador
El cliente escanea un QR, escribe a la tienda y acepta las condiciones y, si quiere, recibir ofertas.
Puntos por compra
Al cobrar, se suman los puntos a su teléfono desde el TPV o desde una pantalla sencilla.
Consulta por WhatsApp
El cliente pregunta cuántos puntos tiene y el asistente responde al momento.
Cupón al llegar al premio
Cuando alcanza el mínimo, recibe un cupón con código que se valida al canjearlo en caja.
Campañas con permiso
Tus envíos de novedades salen solo a quien aceptó recibirlos, con baja sencilla en cada mensaje.
RESULTADO
Qué cambia en tu día a día
- Adiós a las tarjetas de sellos perdidas: los puntos van unidos al teléfono del cliente.
- Sabes quiénes son tus clientes habituales y cada cuánto vuelven.
- Puedes avisar de novedades a quien quiere saberlo, sin listas de difusión hechas a mano.
- El consentimiento de cada cliente queda registrado con fecha, por si alguien pregunta.
Este caso es un ejemplo de lo que montamos, no un cliente real. Las herramientas, los pasos y el alcance se ajustan a cada negocio en la auditoría gratuita.