HOY
Cómo se hace sin automatizar
En una clínica dental o de medicina estética, muchos presupuestos importantes se quedan en el aire. El paciente dice que lo piensa, se va a casa con el papel y no vuelve. Nadie le llama porque no hay un listado claro de qué presupuestos siguen abiertos ni desde cuándo.
Cuando alguien se acuerda de llamar, han pasado dos meses y el paciente ya se ha hecho el tratamiento en otro sitio o, simplemente, ha olvidado que tenía dudas sobre la financiación que nadie le resolvió.
Tampoco se sabe por qué se pierden: si es el precio, el plazo, el miedo o que nadie dio seguimiento. Sin ese dato es difícil mejorar nada.
LA SOLUCIÓN
Qué montamos
Conectamos tu programa de gestión o una hoja de presupuestos con un flujo de seguimiento. Cada presupuesto entregado entra en una lista con su importe, el tratamiento y el profesional que lo explicó.
A los pocos días, el paciente recibe un mensaje cercano preguntando si le ha quedado alguna duda, con opciones sencillas: tengo dudas sobre el tratamiento, quiero saber cómo pagarlo, necesito más tiempo o ya lo he decidido. Según lo que conteste, el caso va al profesional, a la persona que lleva la financiación o se programa un nuevo contacto más adelante.
Cada respuesta queda registrada, de modo que al final de mes sabes cuántos presupuestos se aceptan, cuántos siguen abiertos y por qué motivo se pierden los demás.
PASO A PASO
Cómo funciona
Alta del presupuesto
Al entregar el presupuesto, se registra en el sistema con fecha, tratamiento, importe y profesional responsable.
Primer contacto
Pasados los días que decidas, sale un mensaje personal por WhatsApp o email con las opciones de respuesta.
Reparto según respuesta
Dudas clínicas al profesional, dudas de pago a administración, más tiempo a un nuevo aviso en la fecha acordada.
Aceptación
Si el paciente acepta, se le ofrece cita para empezar y el presupuesto se marca como aceptado.
Resumen mensual
Recibes un informe con presupuestos abiertos, aceptados y perdidos, agrupados por tratamiento y motivo.
RESULTADO
Qué cambia en tu día a día
- Ningún presupuesto se queda olvidado en un cajón: cada uno tiene su seguimiento y su fecha.
- El paciente con dudas recibe respuesta de quien sabe, antes de decidirse por otra clínica.
- El equipo deja de hacer llamadas incómodas a ciegas y habla con quien ha pedido hablar.
- Sabes qué tratamientos cuesta más cerrar y por qué, con datos de tus propios pacientes.
Este caso es un ejemplo de lo que montamos, no un cliente real. Las herramientas, los pasos y el alcance se ajustan a cada negocio en la auditoría gratuita.